Soy la tristeza que emerge entre las sombras.
Soy la impaciencia que rodea lo cotidiano.
Soy el cuento perdido, el sueño agotado.
Soy el último recuerdo que tuvo la libertad.
Soy la cobardía y la pruedencia.
Soy el retal olvidado al fondo de la alacena.
Soy el narrador de mentiras, el contador de miserias.
Soy el último tránvia y la última trompeta.
Soy la traición sostenida a mi loco profeta.
Soy el Duende Negro, el Trovador de Lamentos, el Desván oscuro de protejo la vida de la muerte de los cuerdos.
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