miércoles, 29 de abril de 2009
Dados al viento
Oigo a la lluvia reir, eso me lleva a pensar:
"Nostalgia que prevaleces,
dueña de mil sinsabores,
maestra de lo perdido,
princesa de mi destino.
Tu, que cruzaste caminos
para contarme al oido
aquellas historias mias
que relataba aquel tuerto
en el valle de los muertos,
hoy ríes al contemplar
como se alejan los sueños
al llegar el despertar.
La boca me sabe a sal,
y oigo narrar este cuento:
el trovador de lamentos,
juglar de tiempos pasados,
tira los dados al viento,
¡ojo! al buen resultado,
pues el malo es lo esperado,
pero si el azar contradice
lo que la vida ha dictado,
este triste caballero
puede vencer al fuego,
y con su espada de lata
cortar en dos el desprecio,
hacer sangrar a la mofa,
herir de muerte a la suerte
y cabalgar con silencio
hacia el rincón de los necios,
a poner fin al olvido
donde moran hoy sus huesos."
Veo llorar a la mar y sólo puedo recordar los días que se marcharon y que jamás volverán.
lunes, 13 de abril de 2009
Quejío
Y dicen malas noticias cuando yo sólo recibi noticias malas.
Veo llover y son mis ojos al penar.
Veo reir y es el bufón que se mofa de mi.
Veo luz y es la vieja lámpara de mesilla que ilumina mi caminar al despertar.
Veo oscuridad y me siento como en casa, único habitat conocido.
No me conteís más historias que las conozco todas.
No me conteís verdades, que todo lo que existe es mentira.
No me echeís el anzuelo que puedo picar, y si pico, mato.
No me miréis como a un extraño, soy yo el que os mira como extraños.
No me digáis como hacerlo mejor, aunque sepa no puedo, aunque quiera no debo.
Miro hacia arriba y veo la Luna.
Miro hacia el suelo y veo la Tierra.
Miro hacia el frente y sólo veo el Sur.
Miro hacia atrás y me ahogo en los rios que nunca crucé, rozándome con la mirada de los árboles y el frescor de las montañas.
miércoles, 8 de abril de 2009
Hasta nunca
Hasta ahora, todo ha ido siempre por delante de mi varios pasos, es imposible alcanzarlo.
Pero esto debe cambiar. He de modificar mis inútiles expectativas y volver a soñar sin perseguir ningún fin. Siempre me fue bien antes, quizás pueda volver a dar la vida, ya que para dos gotas de ilusión que duermen en la recámara de mis absurdos sentimientos, no debo dejarlas solas.
No despertaré, para qué. Para encontrar el eterno lago congelado al que pusieron mi nombre. No quiero más reconocimientos, sólo quiero reservar el último baile para mi.
Por favor, no me dejéis huérfano de ilusiones. Sólo debéis dejarme volar, aunque no tenga alas, ni fuerzas, ni ganas.
Espero y deseo que la eterna dama negra, mi compañera, no me abandone nunca. Si alguien sabe algo de mi, es ella.
No olvido. No perdono.
Heridas profundas y viejas cicatrices, antiguos recuerdos de bellos momentos.
Esto no es una despedida, es un hasta .... nunca.
Debo guardar las lágrimas para tiempos mejores, no volveré a llorar.
martes, 31 de marzo de 2009
Agotado
Usé siempre las palabras para contarme al oido lo que a gritos me nace de dentro.
Manejé con soltura la pequeña mentira y abrazé con ternura la orilla de la desesperanza.
Pero ya no puedo disimular más. No puedo ni debo callar. Estoy exhausto de chocar de frente a gran velocidad con el mismo muro de cemento que aparece tras cada esquina que doblo.
Yo creo que ya está bien. Ya es suficiente. Aunque no haya aprendido todavía la lección, estoy agotado.
Dejarme elegir al menos mi forma de morir. Que pueda escribir en la historia de mi vida algo de mi propia cosecha. Qué menos que eso.
Si uno no es dueño de elegir al menos un buen momento para morir, no se qué pintamos aquí.
Negra suerte que persigues mis andadas, olvídate de mi.
Qué tristeza más grande penar por algo que otros añoran, vida perra.
viernes, 6 de marzo de 2009
Futuro
Imaginemos por un momento que detrás de la oscuridad puede vislumbrarse una esquirla de claridad tenuemente amarrada a una tira de papel de seda.
Por una vez, y sin que sirva de precedente, no soñemos con el pasado, tengamos ansiedad por descubrir el futuro. Para que desear lo vivido si se perdió para siempre en la laguna de las eternas tristezas, allá por las montañas olvidadas de los relatos incompletos.
Pero en este nuevo camino por explorar, salpicado de bellas ilusiones y de lindas esperanzas, no olvidemos jamás que el pasado se fué y el futuro vendrá, el instante es lo que tenemos y si perdemos el tiempo hablando de futuro dejaremos de existir.
Palabras vacías, como todas las palabras. Ideas vanas y sentimientos contradictorios donde debemos rezar para no caer en la eterna espiral que nos atrape en el miedo por vivir, porque es lo único que tenemos, o que creemos tener.
viernes, 20 de febrero de 2009
Y al final llegó el final
Sufrimiento indescriptible, penar infinito. Supongo que al final todos podrán descansar de una u otra manera.
En el crepúsculo del tiempo,
durmiendo sobre las piedras,
podrán juntarse los cuerpos,
y bajo la luz de los vientos,
llorar por el nuevo encuentro.
Por mucho que quieran mentir, la ausencia no se puede llenar sólo con los recuerdos.
martes, 13 de enero de 2009
Escalera hacia el suelo
Estoy exhausto de no poder dar soluciones válidas que hagan todo más sencillo, entre otras cosas porque no lo es.
Agotado de subir un escalón y volverlo a bajar, lo mismo sería bueno que me dieran algo de tiempo a permanecer en el mismo escalón.
Harto de ver a los míos sin aliento, harto de escuchar el silencio para después oir la desesperación. Contradicción incomprensible.
Ni siquiera se si hay camino que recorrer, como para ni siquiera imaginar el tiempo que llevará este viaje.
Me despierto gritando en la noche
buscando a quién me dió la vida,
me desespero gritando en el día
y sólo recojo lágrimas de agonía.
Perdida entre las tinieblas
de los lejanos recuerdos,
olvidando los sentidos,
alojada en los silencios.
lunes, 1 de diciembre de 2008
Y mañana (212)
Si difícil es comprender más difícil es llegar a imaginar.
Seguramente, y con poco margen para que las dudas jueguen a ser Dios, el cambio más grande que el pastor soñó allí sentando sobre las rocas, viendo morir al rio de sus deseos.
Sólo los maestros del dolor saben la verdadera historia y sólo los adoradores del miedo pueden llegar a vislumbrar lo que supondría una lágrima conseguida mediante las malas artes de los hombres grises.
El camino apenas comienza aquí y ya se augurá duro y sinuoso. Reto sin igual para la paciencia que guardé en los albores de la primavera bajo llave en el cofre del silencio ,allá en el fondo del decimoséptimo recodo de la corriente más caudalosa del mundo.
Y se acercó el maestro al nuevo discípulo que acaba de llegar y le dijo:
- ¿Dónde crees que se encierran los latidos del universo?
El discípulo, tras meditar durante tres largos minutos contestó:
- En las energías que fluyen entre las inmensas estrellas y en los oscuros agujeros que albergan la osadía del control eterno de los cielos infinitos.
El maetro, con voz pausada pero con el cansancio que marcaban sus ojos, fruto de la lucha contra el sentido de las lúgubres palabras que sólo encierran miedos y mentiras, respondió:
- Mal. ¿Quién te dijo que hay estrellas? El hombre, y ¿quién te dijo que hay agujeros negros? El hombre. ¿Por qué te fias del hombre si a cada paso que das uno te clava un puñal y otro te roba la sangre?. Nada podrás aprender en este lugar.
Ahora el maestro se acercó a otro nuevo discípulo y le preguntó:
- ¿Dónde reside la belleza del Mundo?
Apenas, tras unos segundo, el segundo discípulo contestó:
- No lo sé maestro, vine aquí para aprender.
El maestro se acercó y le dijo:
- Nada podrá aprender en este lugar.
Por último, el maestro se acercó a un niño que estaba allí junto a ellos y le preguntó:
- ¿Eres feliz?
El niño respondío:
- No, porque están ustedes aquí en medio de la calle molestándonos, estabamos jungando al balón y hasta que no se vayan no podremos seguir jungando. ¡Vayanse ya!, nada podrán aprender en este lugar (y se echó a reir el niño).
El niño se hizo mayor y se convertió en maestro.
jueves, 13 de noviembre de 2008
La penúltima vez
Como Duende que ha vidido lo irrazonable como si fuera el guión de aquel cortometraje que siempre soñó realizar,como aventurero que cruzó de rodillas el Salar de Uyuni y subió descalzo al Machu Picchu con su eterna pulmonía, como paseante de los cien mil caminos que cruzan las tierras donde se cometieron los mayores ultrajes de este mundo,pero sobre todo, como observador de lo cotidiano y adorador de la tranquilidad que envuelve el vuelo del halcón,amigo de la ausencia hasta alcanzar la enfermedad y enemigo del tiempo y la distancia,YO, con los poderes que me otorga la llave que cierra las 13 puertas de los reinos perdidos en la cueva del silencio, aquella que atravesaron mis pasos hace ya tanto años que me ha hecho perder los recuerdos de mi infancia, YO, nombrado principe de las moradas tardías, de las cabañas de fuego que envuelven en ruinas la frontera de mi corazón, YO, proclamo hoy como el último día después del siguiente a la penúltima vez.
Perseguir un imposible es siempre un bonita razón para poder seguir viviendo.
viernes, 10 de octubre de 2008
Maldigo ...
Maldigo al ladrón de sueños que se rinde ante los deseos.
Maldigo a los cuervos que moran entre el cielo y las montañas.
Maldigo a la cicuta del silencio que sostiene el peso la vida.
Maldigo a los hombres de blanco que rien y cruzan los dedos.
Maldigo a las malas compañias que te venden cosas extraordinarias.
Maldigo a las benditas visitas que no traen un pan bajo el brazo.
Por todo y más, por tanto y tampoco, por poco y casi nada, maldigo a los señores que se lucran con la moneda del revés, abanderados de la tiranía de los miedos, pastores sin rebaño.
Podría citar a grandes maestros que vuelan entre cierzo y levante, podría citar a las nubes de antaño o contar cuentos inacabados, pero por amor y respeto a las cenizas de los tiempos pasados sólo mandaré el último reclamo de salvación que se cobija en mi mano: sentir cada chupito de tequila como si fuera el último, agarrar el cuello de la botella de cerveza fría con decisión, olvidar lo que antaño existió y lo que mañana podrá existir, mirar hacia el horizonte y pensar quién os mira desde allí, el viento y el Sol, las nubes y la Luna, las estrellas y la mar, y por un segundo dejar caer el alma hacia la nada.
Siempre os quedará algo que contar a los viejos del lugar, que un día a principios de otoño, al morir el Sol, vistéis pasear por el cielo, entre rojo y azafrán, al trovador de lamentos, dueño de todas las penas, en su caballo silencio, con su mirada llena de calma, con su semblante libre de miedos, con sus historias de nunca acabar, con una mano sobre las riendas y la otra apoyada en la pierna, con una manta de cuadros, con un sobrero tejano, con una bala en el pecho, riendo por haber vencido al Dios de los siniestros, de la manera más vil, con un millar de palabras sobre el nuevo porvenir.
Ya oigo cantar al gallo ...
viernes, 3 de octubre de 2008
Retorno al olvido
Es tan duro estar siempre rozando lo imposible y que ese "imposible" sea la más pequeña de las ilusiones que alberga mi razón, ya que mis sentimientos no quieren ni siquera oir hablar de él.
Harto de escuchar mentiras gratuitas. Empachado de hipocresía, borracho de indiferencias, agotado por el eterno ardor perpetuo que provocáis sólo con vuestra presencia.
He vuelto a meter lo imprescindible en un mochila y me preparo para regresar al olvido, lugar que no debí abandonar por las esquirlas de ambición que me llevaron a pensar que podía, al menos, ver pasear a la felicidad a pocos metros de mi.
¡Os ruego por lo más sagrado que no me robéis el olvido! Albergue de sinrazones, de mil y un cuento perdidos, de cientos de sensanciones, de ver en árbol caído el nido de las ilusiones que aún me mantienen vivo.
Vuelvo a lo no vivido.
miércoles, 10 de septiembre de 2008
Nungará
He bajado la cabeza y he vuelto a ver la mueca de burla que eternamente me ofreces pero ten en cuenta lo que fuimos y en que nueva senda nos encontraremos.
Dejé a todos reirse de mis pensamientos e ideas. Permití a los cuerdos acercarse a mis sueños y a mi vieja razón, lugar no habitable para sus eternas ironías baratas.
No cometaís el error de prescidir de lo impredecible. Allá por donde caiga el agua yo caeré, pero dejaré una señal en cada roca que pise, no para saber volver, sólo para intentar no volver a pisarla de nuevo.
Que las luces del cielo que nublan mi conciencia cada mañana al intentar despertar me saquen de las entrañas del infierno.
Le pido al maldito castigador que pare ya. Ansiendad demente que pintas mis paredes, márchate ya.
Al final el dia que nunca llegará será el día que siempre desearé.
viernes, 8 de agosto de 2008
Al final
Mientras caía recordaba aquel verano de mi niñez durante el cual cogía aceitunas en la Soleá, sacando de sus casillas a mi tío Armando, hombre parco en palabras pero de genio voraz.
Y mientras caía recordaba aquella partida de mus en el bar del Dic, aquel apoteósico triunfo ante uno de los grandes. “El 23, decía”.
Caía y caía, y sólo podía ver la luz cegadora que atravesaba aquel vidrio de color caramelo.
Sentía que mi compañera me acariciaba con sus dedos de pesadumbre. Podía oler el silencio que se oculta tras las venas de mis sueños.
Antes de llegar al fin, vi por fin la luz esperada, esa que todos dicen que se ve y que te llena de paz …... ¡y una mierda!, era la luz de la lámpara de la mesilla al tocar el despertador un día más. Las putas 6 de la mañana, otra vez la misma historia, otra vez el mismo cuento.
Cuántos momentos de gloria que se vacían de mi memoria según caía.
martes, 5 de agosto de 2008
Arena
Miré a poniente y recibí sus caricias más deseadas. He regresado y volveré.
Feliz viendo felicidad, cotento percibiendo alegría. Nunca pensé que enumerar cada granito de arena fuese tan fácil. Arena soñada por los romanos y por mi.
Sólo pido una barca para sentarme sin más a contemplar tu reflejo en el cielo y en la mar.
Ojalá que los devoradores de sueños no estropeen éste, va siendo uno de los últimos que me quedan.
Otra Caipirinha, por favor.
jueves, 3 de julio de 2008
Tirada
Me estoy viendo allí sentado junto a la princesa. Peligrosamente desbozando los crueles entresijos del destino y de los sentimientos encontrados. Se que actúe como un caballero de los que quedan pocos, aunque los nervios me pudieron jugar una mala pasada al enfrentarme al "capataz". Pero todo aquello quedó en un impulso que rápido se evaporó.
Sin lugar a dudas, aquel último día de Agosto de hace más de diez años fué la última vez que anduvimos de la mano y nunca nos imaginamos que jamás nos volveriamos a ver.
Posiblemente en ese mismo instante te perdí para siempre y desde entonces te busco a lo largo y ancho de la Tierra.
Allá por donde vagues recuerda que te ando buscando.
Cuánta tinta derramada. Siempre me quedará la alegría de recordar que un día dormiste en mi regazo.
Mañana viajo a Managua, voy siguiendo una pista ...
jueves, 26 de junio de 2008
Mi amigo ALZ
Manos temblorosas, ojos asustados, miedo a colapsar.
Olvidé tu cara, perdido en la mirada, sólo puedo divagar.
Escondidos en la cama veo humo en las paredes de la eterna soledad.
Pánico sólo pensar, me ahogo en incertidumbre, sin agua me asfixio en la mar.
Sin llamarte acudiste,
sin buscarte te encontré,
maldita la mala suerte,
me agacho para no ver
y el suelo era un espejo,
la vida va y se me fue.
Sólo me queda esperar ...
lunes, 9 de junio de 2008
Hastío
Veo nacer el día sentando frente a la ventana y nada me hace pensar que hoy sea peor que mañana.
Toco el cielo con los dedos, se me entumecen los ojos de mirar hacia tu encuentro y ver que te perdiste en el valle de los tuertos.
Si logrará despertar de este maldito sueño quizás me daría cuenta que siempre estuve despierto.
Eterno divagar por estas calles mojadas, llenas de sinsabores, vacías de fantasía.
No perder la razón nadando sin mar ni río. No juzgar el presente pues ahora mismo se ha extinguido.
"Dime un color: el gris. Pero hombre, no seas tan pesimista, dime otro: el gris marengo, y no me tires más de la lengua o te tendré que decir el negro."
miércoles, 7 de mayo de 2008
Laberinto
Se presentan a ti mi, casi a diario, muestras de que no tengo nada en común con el resto. No persigo sus mismos fines, no ansío sus deseos, y mucho menos sus logros.
Sin temor a equivocarme se que mi origen está muy lejos de aquí. Les veo reir o llorar y no entiendo sus emociones, será porque veo en ello una actuación más que cualquier otra cosa. Hasta el apuntador se mofa de mis pensamientos.
Parece mentira, yo que oí brotar el agua de las entrañas de las rocas, que vi morir al Sol tras mis montañas azules, que encontré la verdad en los labios de una ola. Yo, que miré a la Luna y se giró para sonreirme. Ahora me veo buscando el candando del viejo baúl para encerrar bajo llave el futuro y no permitir que jamás se haga presente. Pequeño consuelo saber que no marchitaré mis deseos aunque nunca los vaya a tener posados sobre las manos.
No veo salida que no pase por aparcar el autobus en el bosque de los sueños.
miércoles, 16 de abril de 2008
10 Lunas
Mar de confusión que enredas mis pensamientos y me ahogas entre las aguas de la contradición.
Este barco, a no ser que haya milagro, no creo que lo pueda salvar de los fangos donde varado desespera por rozar una sola gota de agua.
Por mucho perdón que suplique, aunque me echen condena a muerte, no podré hacer justicia con mi soledad.
Y volveré mil veces a este eterno penar, que no es muy diferente de las otras decenas que me acompañan desde tiempos inmemoriales.
Pedir absolución sería traicionar mi traición, ya ni eso me quedaría. Por tanto, me condeno a vagar por las tierras olvidadas, por los senderos de barro, por desiertos de nostalgia, a bucear en el Mar Muerto, a escalar los silencios que se escuchan tras tus pasos. Que las hojas del calendario hagan un corte en mi piel por cada día pasado para que nunca pueda olvidar.
Diez Lunas encierran una gestación natural de lamentos infinitos.
martes, 1 de abril de 2008
Anunciación
Si soy sincero, nunca creí que me fuera a encontrar de nuevo contigo, y menos de esta manera. Creo recordar que han pasado más de diez años desde ese mágico día difícil de olvidar. Aunque resulte inverosimil, aquella noche soñe con volar como nunca antes lo había hecho, y volé. Rarezas de la vida, se alinearon todos los planetas y se encendieron las luces de todas las estrellas.
Oí el batir de las alas de los cuervos y las risas de las hienas. Probamos la fruta fresca, y nos lanzamos sin vacilar a las aguas de la agonía. Se bien de lo que hablo, pues todavía en los cambios de estación las marcas de mi brazo me recuerdan sin vacilar aquellas mágicas horas. Actué de gran maestre y aquello cambió el rumbo de mis días.
Yo también vagué por la sierra de Cazalla junto a "Andrés". Nuestro amigo Ernesto me curó el alma a faldas de sierra Maestra. A caballo, andando, en moto o bicicleta he recorrido en esta última decada miles de lugares. Aquí te iré dejando los recuerdos de las vagas huellas que fuí dejando allá por donde me dejaron pisar.
El Duende.