lunes, 20 de febrero de 2012

Se puede ser más triste

Es la historia de bufón que en su tumbona rumiaba con hacer del fin un don, con soñar con la armonía y tocar bien el tambor.

Sentado se quejaba de lo malo y de lo bueno, gritaba por no entender que lo que no hiciese él otro viera bien hacerlo, estúpido y cruel se burlaba de este cuento que hoy os narró sin saber que mañana estará muerto.

No acudió al desfile de las almas que no doblan, sólo silbo hacia el viento a ver si alguna paloma le llevaba mensaje al tuerto.

Más triste que esta noria que reside en su memoria no creo yo que la haya, que por no levantar la mano y morir por la victoria se encierra hoy en su cuarto y llora por la derrota, borracho de este veneno que envuelve hoy su guarida para tenerlo dormido y bien atado a su silla.

Por más que pueda decir, todo lo dicho se dijo y nada de lo que se pudo hacer se hizo, y eso inválida la historia del triste bufón del rey que bajo la luz de las sombras sólo sentía dolor por haber muerto en vida y no haber muerto con honor.


"No tengo siempre razón, sólo quiero que no me la quitéis cuando la llevo."
Pánfilo Benito. Yerushalayim, Dic. 1947 - Amarga, hoy.

jueves, 9 de febrero de 2012

Ecos de armonía

Rebelde en la cárcel de mi sueños, en ese balcón sin rejas que me deja ver a través del cristal la libertad de lo perdido. Cada camino no andado surge ante mi como si de una película en blanco y negro se tratara.

Veo la colina tapando las negras nubes que cubren hoy Amarga y siento frío, mucho frío.

Vuelvo a lanzar los dados al viento para que se pierdan en el pozo sin fondo sobre el que duermo. Espero rozar algún día el fondo para saber que a partir de ahí podrá empezar un nuevo viaje a través del instante que me arrebataron el día que me condenaron en este recinto cruel.

Intento escuchar los ecos de armonía para que me de calor la melodía y que a su vez las letras de los maestros dejen en mi la semilla que me hace resistir frente a la incertidumbre y la cobardía que envuelven todas mis acciones.

Hoy de por si no es buen día, día para recordar el olvido, mal día sin lugar a dudas.

lunes, 9 de enero de 2012

Malara

Es mi deber hablar del maestro de la torpeza, torpe por caminar y no estarse sentando, sentado entre la maleza u oculto entre la verdad.

Cogió un pincel y pintó a un gato negro y viejuno que parecía un tonel. Debía de dibujar el día que se presenta, sin llamar ni siquiera a la puerta, pero algo tenía que pintar.

Barrió el desván con esmero, dejando todo cubierto del polvo de aquellos viejos recuerdos que aún sueña en el despertar, cuando las luces oscuras alumbran su divagar.

Limpió con esmeros la copas, donde ahogó la eterna derrota, para romperlas sin más contra el suelo de la alcoba donde descansa la paz.

Cruzó sin mirar la calle para beber de la fuente que inunda su despertar, y allí, en la otra acera, te vió sentando y sediento, orando al dios de los cuentos, soñando con pasear entre tierras de barbecho, ¡sólo un día sin arar!.

Y tu que todo lo haces, y que nada haces bien, eres cruel adversario de látigo del corsario y del señor de horca y cuchillo, que tienen hoy en su manos el triste destino final.

El hotel de la razón incomprendida

Se clava la palabra vida en mis entrañas al oírla salir de tu boca y eso duele, duele mucho, en este pecho deshecho por el odio y el rencor. En un alma que vaga malherida por los derroteros de la existencia la palabra vida no ayuda a morir.

Se me nubla la mirada al sentir lo sueños del comandante reflejados en tu mirada. Sueños que fueron más allá de la realidad, sueños que sobrepasaron el umbral de la muerte y que dormirán por siempre junto a mi almohada.

Me seduce el olor a tierra mojada. Me enamora la esencia de la hierba recién cortada,y que decir del sentir de las olas del mar rompiedo sobre mis pies.

Trinidad de infinita felicidad alojado en el hotel de la razón incomprendida. Si el número trece me da pequeñas suertes que necesito como el pez al agua. Si vuestras sonrisas son el único motor que puede mover mis torpes pasos por esta senda de hoyos y piedras, tendré que ser feliz, de alguna manera, tendré que serlo.

Mala suerte, la mía

Si la mala suerte existe, que opino que no, que sólo existe mi mala suerte, la meteré en una botella de ron y la tiraré a la mar.

Lanzaré una plegaria a los vientos de sur para que sea llevada a los confines del mundo donde el viejo pirata la espera desde hace siglos.

De todos es sabido que mala suerte más mala suerte igual a mejor suerte que la mía, y eso es al menos consuelo de tontos. Esa es la última esperanza del viejo lobo de mar, mejorar su suerte a costa de la del cansado barquero que ser arrodilló sin llorar porque acabó con todas las lágrimas del firmamento.

Eterna luz del silencio que en mi boca tomas vida.
Eterna luz del lamento que cubres hoy mis heridas.
Eterno penar incierto por las dunas del silencio.
Eterno caminar perdido a orillas del mar Muerto.

Y las sombras cobran vida en el paraje desierto donde hinco hoy mis rodillas ...

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Viejo carrusel

Hace más de un año que no hablamos y ayer, sin venir a cuento, viendo girar un viejo “carousel” en una fresca y húmeda tarde en un parque de Boston he pensado en ti y me he puesto ha escribirte.

Lo último que te conté salió mal y ahora me veo empujado a seguir balbuceando sobre mi vieja existencia, seguiré como siempre dando tumbos por los confines de la tierra.

La verdad sea dicha, se me plantea ahora una nueva visita al monasterio de Santa Catalina, donde hace años descubrí una viejo pergamino que me gustaría estudiar de nuevo y pasar por Dahab, tengo en el paladar aún la reminiscencia de los algunas hierbas que allí probé.

Los últimos seis meses he recorrido cientos de pequeñas aldeas desde el canal de Panamá hasta Ushuaia, todo para nada. Buscando lo que jamás encontraré pero a lo que no puedo renunciar.

De todas formas, por si te apetece el reencuentro, tengo la intención de ir a Nueva Orleans para el Mardi gras, quedé con un antiguo compañero de viajes en vernos en el barrio francés para saldar una vieja deuda que llevo arrastrando ya varios años, quizás sea mi última parada, no lo se.

Bueno, espero que no pase otro año sin escribirte, se de ti por tus viejas historias, y ya sabes si quieres nos vemos el penúltimo Martes de Febrero.

Nos vemos, en cualquier cantina del nuevo mundo o en cualquier taberna del viejo, sabes que mires hacia delante o hacia atrás siempre encontrarás mi rastro para poder dar conmigo. Si alguna vez me necesitas de forma urgente habla con el maestro Heredia y te dirá por donde vago.

Hasta siempre y hasta pronto.


El Duende.

Boston, 14 de Dicembre de 2011

martes, 13 de diciembre de 2011

Licentinas

En el lecho del despecho,
en vasija de tristeza,
inundo hoy de pereza
esta eterna soledad
que me abraza bien fuerte
cuando pienso en la suerte
que ahoga mi despertar.

Si hemos de ser iguales
mejor hoy que en el hoyo
pues es consuelo de tontos
esperar siempre el final
sentado entre la maleza
que llena hoy de asperezas
esta mente loca de atar.

Al final ni me va ni me viene,
ni siquiera me hace llorar
la terrible oscuridad
que atraganta mi torpeza
al hilvanar las mentiras
que escribo sin escribir
en la cueva de la vida.

Cosas del camino,
recordar lo no vivido
para no disfrutar de lo dado,
y desear con fuerza lo ajeno,
cuando en el viejo tintero
tengo más encerrado
que lágrimas tiene el mar
y gotas de sal mis labios.

martes, 29 de noviembre de 2011

Mismas mentiras

Pasan los años y pasan los días,
los mismos deseos, las mismas mentiras,
dejo el camino que no hace de guía,
despierto entre juncos borracho de ira.

Canto al silencio y rezo al pasado,
muero de pena por ser un esclavo
de sueños vividos en sueños soñados,
miro a Luna, muero derrotado.

Cobarde es mi nombre, temor mi apellido,
pereza es mi madre y mi padre castigo,
vago por la senda de los hombres heridos
me arrodillo al pensar en los días perdidos.

En llano tropiezo y en lluvia me ahogo,
con seda me rasgo y con nubes me corto,
siembro soledad y recojo mil semillas,
me corono sin más príncipe de las desdichas.

Lágrimas de rocío que mojáis hoy mi manos,
guardadme en cobijo, me acojo a Sagrado,
emociones inciertas y párpados cerrados,
trovador de lamentos, rey de lo mundano.

Lágrimas del destino

Ya no habrá más lizaños, ni más sufrimiento.

Ya no habrá más oraciones recitadas en silencio. Ni palabras falsas, ni hipócritas miradas, ya sólo nos quedará la luz de tu mirada.

Pocas palabras que decir, cuando nunca hice lo que debiera. Muchos recuerdos de ti en tu humilde palacio, siempre cuidando de nosotros, siempre dándonos la mano,abrigándonos en invierno y acompañándonos en verano, desde el día en que nacimos hasta el día en que muramos.

Te reunes con él, abuelita. Allá por donde andéis, pasear juntos de la mano.

TQ. (18/11/2011 14:40)

jueves, 10 de noviembre de 2011

Hoy te he puesto nombre ...

Hoy te he puesto nombre. Después de 16 años, hoy por fin se tu nombre.

Nunca me preocupé ni tuve la curiosidad de pensar en ello y hoy, sin venir a cuento, he indagado y te he encontrado entre el océano de datos que inundan nuestras vidas. La extraña providencia ha hecho que se produzca este reencuentro justo cuando faltan pocos días para recordar esa maldita fecha.

Ya jamás serás mi niña perdida, aquella trágica historia que me llevo al encuentro del Sol, hoy te tengo a mi lado y la pena ha inundado mi maltrecho corazón y golpeado la memoria con decenas de palabras, letras y notas.

Ni siquiera recordaba el año, ni cuándo ni porqué, sólo tu edad, tu sexo, tu búsqueda, y un extenso lugar.

Al lado del mar soñaré siempre contigo y te arroparé en las largas noches del frío invierno en aquellas montañas que nos supieron ser tu abrigo cuando buscabas la calma.

Por lo menos hoy, mejor que nunca, allá por dónde habites sabrás que yo me acuerdo.

Eva.

lunes, 24 de octubre de 2011

Palabra que lleva el viento ...

Veo a mi abuelo sentando en la puerta del pueblo fumando tabaco negro a escondidas, como si fuera un adolescente que se oculta para no recibir la reprimenda.

Veo a mi amigo hablando de genética y laboratorios, posiblemente soñando con dar con la fórmula que lleve a erradicar uno de los grandes males de este cochino mundo.

Veo a mi tío, sentando en salón de casa contándonos las variedades de manzanos y sus negocios en la capital.

Veo a mi primo tirándome la pelota o dándome consejos sobre el futuro, el extraño futuro donde no pudo estar.

Veo a tu madre rebuscando entre los viejos armarios de la cocina, buscando algún cacharro que en falta debe echar.

Y luego, después de veros, os vais de mi memoria hasta que retornéis con algún pasaje triste que me lleve a rebuscar entre los confines de mis vivencias los lugares que anduvisteis, no hace tanto tiempo atrás.

Yo quise ver una estrella que alumbraba mi jardín. Jardín de verdes espigas salpicado de amapolas, jardín de mis desdichas, viendo viajar las olas y sentir tus suaves caricias, recuerdo hoy en tus sombras los ecos de mis delicias, antiguos sueños de alcoba.

"No te preocupes que yo me acuerdo ..."

viernes, 30 de septiembre de 2011

A la vera te espero

A veces, como en un guiño a la ausencia de esperanza, lees un pequeño refrán que te arranca una sonrisa nacida desde el mismo centro de la entrañas.

En ocasiones, como en un súbito despertar de la eterna agonía somnolienta en la que vivo sumergido, mis ojos ven un pequeño futuro rayo de luz propiciado por la inquietud perenne del licenciado.

Te espero a orillas del único río sin rió, en Amarga, como siempre, te espero maestro, no me falles, nos vemos.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Penumbra entre las sombras

No te reconozco, a veces te miro y veo que cada vez es más frecuente que te conformes sólo con respirar.


Sin lugar a dudas cada día es cada día y cada uno es cada uno, traduciendo al castellano la entrecortada voz del poeta, pero desde luego lo que hemos sido y en lo que hemos quedado.


En su infinita tristeza muere el hombre ahogado entre palabras de pena y sombrías luces de penumbra.


¡Dios! Otra vez el cordón desabrochado, quizás vuelva a caer sobre el mismo barro manchado del sueño de tu querer.


¡Qué me busquen en un palmo de tierra!, allí siempre os esperaré.

jueves, 25 de agosto de 2011

Afonía en Re menor

Era un antiguo profeta de las tierras olvidadas. Era el última asceta que guarda hoy en su cueva los silencios engendrados tras sus gritos de tristeza.

Veo vibrar la oscuridad y el miedo a lo que no debe ser me sacude sin piedad.

Digo y maldigo, y en ese mismo instante me arrepiento y juro lealtad a la cordura, pero vuelvo a quedarme sólo en la platea de la soledad.

No puedo cambiar y mirar hacia adelante, ni puedo dejar de recordar y vivir el bello instante como Whitman me hizo enseñar.

Y allá en la lejana llanura por donde alguna vez cabalgué duermo en las noches oscuras, atado para no perder, el recuerdo de mi curva y bajada del arcén.

Este Amarnecer ...

martes, 9 de agosto de 2011

Por primera vez

La vida intenta a veces compensar las penas que nos hace pasar y la mayoría de las veces no lo consigue.

Todo había ido mejor de lo esperado. Tragos frente a la puesta de Sol de cara al continente olvidado, el sabor de la mañana a la sombra del cañizo, los castillos de arena que se derrumban antes de construirse, y sobre todo vuestra compañía.

El largo regreso nos despertó con nuevos dolores de cabeza, nuevas derrotas en la sala blanca.

Cicatriz es y cicatriz será, nada nuevo esperéis encontrar en mi vida, en mi sangre.

Yo se, igual que sabe el Sol, que ante las guerras perdidas siempre me quedarán las batallas ganadas, aquellas que nadie me podrá arrebatar jamás, y de eso el campeón de campeones sabe más que nadie en este mundo.



martes, 5 de julio de 2011

Gol en propia puerta

Siempre puede ir peor.

Unos días, tan sólo unos días pedía como regalo para gloria de mis sueños que cuecen a fuego lento en el puchero de la pérdida de tiempo.

Quizás el peor recreo que recuerdo, sin bocadillo, sin juegos, sin amigos ...

Te miro y se que te quiero. Te siento y se que te echo de menos según me besan tus suaves caricias. Te tengo y se que no te tengo.

Llegará el día en que sólo tendré ojos para ti, para tus labios salados y tu olor a cordura.

Allá por donde vagué se que te tendré y en cierta forma eso hace que el camino hacia el dolor que elegí como premio se haga más llevadero.

"Cuando .. .... ... ... cubra mis tobillos ........."

viernes, 10 de junio de 2011

Harto de girar

Cansado de estar cansado.

Harto de estar harto.

Cansado de estar harto.

Harto de estar cansado.

Peonza del infortunio que no dejas de dar vueltas ... ¡ yo te maldigo !

Palabras vacías en cubo sin fondo.
Pozo de sueños hundidos en lodo.
Silencio que llenas de sal mi esperanza
déjame marchar, entre lágrimas suspiro
por tus suaves caricias y tu bello silbar
en la isla del olvido, cosas que debo guardar.

Siento mis ojos cerrar ...

miércoles, 8 de junio de 2011

Morir siempre despierto

Vuelvo a la espiral de la ira, al grito de la derrota, al penar de la impotencia por no poseer la paciencia que se perdió gota a gota en la charca del silencio, donde aguardo tu visita en la sala del desprecio.

Me siento ya tan cansado y aburrido de repetir siempre la misma escena. De nuevo me volvió a tocar el papel menos agradecido, suerte perruna.

Y pensar que siempre sabré y nunca jamás haré. Tener la certeza de conocer y permanecer siempre oculto entre la sombras. Se puede estar más perdido sin apenas moverse del sitio donde anclado me quedé cuando en las noches de invierno, arropado frente al fuego, vi morir mi amanecer.

Con creces merezco esta maldición, el contar cuentos al vientos, el cantar versos al Sol, el morir siempre despierto y el despertar medio muerto entre cajas de cartón. Caminante del lamento, si pudiera yo te absuelvo, pero como a duras penas respiro te condeno a navegar entre nieblas de amargura en el valle del destino.

Otro miércoles al Sol.

martes, 17 de mayo de 2011

Soportar

Si la verdad fuera sincera hoy dejaría de llorar por la ausencia de tu mirada.

Si la mentira fuera embustera hoy dejó de colocar en el baúl del desprecio los nombres de mis clemencias.

Nada es lo que parece ni será lo que yo quiera. Por eso, encierro en mi alma toda la amargura que puede un ser soportar para seguir bien despierto y no dejarse matar.

Y pensar que en el umbral de tu puerta estuve ayer recostado esperado escuchar tu voz, y sólo escuché al silencio de los ecos del pasado que murmuraban al viento los días de aquel verano.

Si me buscas pregúntale a las hadas que cuentas historias mías.

Nos vemos.

jueves, 28 de abril de 2011

Sin pena ni gloria

Duermo hoy entre amargos oradores que me llevan a despreciar el sonido de las flores que lucen en primavera igual que sueñan mis ojos con la siembra pintada de rocío que baila cerca del río con el alba de mi antigua aldea.

Recostado entre las montañas miro con pasión la calma que me escuchaba en silencio, soñando con las estrellas y con los bonitos relatos que pronunciaban las voces de las almas sin reclamo.

No pude andar esta vez entre encinas y olivares, no pude mirar ni ver, ni escuchar ni oír, sólo pude contemplarte distinto de como te vi allá por los años en que las avispas se acordaban de mí.

Esperemos que en la próxima el tiempo se acuerde de no marcar mis pasos.